Le evitan otro bochorno a jueza corrupta

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    Le evitan otro bochorno a jueza corrupta
    AP
    Melvin había argumentado que las cartas requeridas violaban su derecho contra la autoincriminación y las reglas de sentencias del estado.

    Una exjueza del Tribunal Supremo de Pensilvania, convicta por corrupción, ya no tendrá que pasar la vergüenza de tener que escribir disculpas, ordenadas por la corte, a todos los jueces del estado, en fotos suyas con esposas en las muñecas.

    Un tribunal estatal de apelaciones mantuvo la convicción de Joan Orie Melvin y estableció que aún debe escribir las disculpas a los jueces estatales. Pero, el foro apelativo decidió que el requerimiento de las fotografías no servía propósito legítimo alguno, y tenía el único propósito de “avergonzarla y humillarla”.

    Melvin fue convicta por robo, conspiración y otros cargos en el 2013, por utilizar personal del tribunal y otros trabajadores públicos para ayudar en sus campañas para lograr una silla en la corte.

    Un juez ordenó que se le tomara la foto esposada luego de que fue sentenciada a tres años de arresto domiciliario.

    Refiriéndose al requerimiento de que las disculpas fueran escritas en dicha imagen, el panel apelativo dictaminó que “de ninguna manera este truco poco convencional puede interpretarse como legítimamente dirigido a lograr su rehabilitación”.

    “Esta condición no fue impuesta para promover su rehabilitación, sino para avergonzarla y humillarla en los ojos de sus excolegas de la rama judicial”, agregó el tribunal.

    El abogado de Melvin dijo que el juez original está decepcionado con la decisión, la cual se encuentra evaluando, pero no hará más comentarios. La oficina del fiscal no quiso dar expresiones.

    Melvin había argumentado que las cartas requeridas violaban su derecho contra la autoincriminación y las reglas de sentencias del estado. El tribunal de apelaciones determinó que el requerimiento de la foto era una sanción no permitida bajo el código de sentencias de Pensilvania.

    En adición al arresto domiciliario, la sentencia incluyó una multa, trabajar en una cocina de sopas, y las cartas a alrededor de mil jueces, así como a miembros de su equipo, quienes hicieron trabajo ilegal para ella, siguiendo sus instrucciones. El requerimiento de la foto no se había extendido a las cartas para sus empleados.

    En una opinión separada, el tribunal también mantuvo la convicción relacionada contra la hermana de la jueza, Janine Orie, quien se encontraba en su equipo judicial.