Consejos para palear la nieve sin descuidar el corazón

    processing...

    BOLETÍN DE NOTICIAS

    Los peligros para el corazon de palear nieve

    Ya son decenas quienes encontraron la muerte tras palear nieve. (Publicado lunes 25 de enero de 2016)

    La nieve cayó rápidamente y en copiosas cantidades y es el momento en el que residentes y dueños de negocios se esfuerzan para mantener sus aceras limpias.

    Pero cuidado, palear la nieve puede ser peligroso e incluso mortal si no se realiza adecuadamente. De esa forma decenas de personas han encontrado la muerte, al sufrir ataques cardíacos.

    A continuación encontrarás siete consejos para prevenir un ataque al corazón a la hora de palear la nieve:

    • Abrígate  Las temperaturas frías reducen la circulación de las extremidades del cuerpo. Usa ropa apropiada y guantes. La ropa en capas mantiene la temperatura corporal y la buena circulación.

    • Comienza temprano. Cuando la nieve se asienta, se hace más densa y compacta. Palear la nieve compacta requiere más esfuerzo, poniendo presión sobre el corazón.

    • Hazlo con calma. Al igual que con cualquier actividad física, tu cuerpo necesita entrar en calor así que no precipites la marcha. Toma descansos cuando sea necesario.

    • Permanece hidratado. El cuerpo necesita hidratación, incluso en climas fríos. Al palear la nieve, toma descansos frecuentes y bebe agua con regularidad para evitar la deshidratación.

    • Evita comer pesado. Comer algo ligero antes de palear la nieve te proporcionará una fuente de energía. Sin embargo, la digestión pone tensión en el corazón, por lo que evita comer pesado antes de cualquier actividad física. Tampoco consumas alcohol antes de palear.

    • No levantes demasiada nieve. Grandes cargas de nieve pueden ser pesadas y hacer presión en el corazón, la espalda y el cuello. Empuja en vez de levantar. Utiliza una pala pequeña. Si tienes que levantar la nieve, trata de no arquear la espalda. Levanta utilizando las piernas y los glúteos. 

    • Escucha a tu cuerpo. Presta atención a las señales de tu cuerpo. Toma descansos frecuentes. Si experimentas dificultad para respirar, molestias en el pecho, la garganta o los brazos  –o sensación de opresión o aturdimiento– debes descansar y buscar atención médica si los síntomas persisten.