Maryland

Devela relación con cura y los esfuerzos por esconderlo

Un hijo fue el fruto de la relación del sacerdote con la acusadora.

Una mujer alega que sostuvo una relación amorosa secreta con un sacerdote de nuestra zona y tuvo como fruto un hijo que, según ella, la iglesia católica intentó mantener en secreto.

En 1975, Tess Engelhardt conoció a Robert Dreisbach en el campus de Mount St. Mary’s en Maryland, cuando el hombre todavía era un estudiante en un seminario católico.

Para la fecha de graduación de Engelhardt, ella trabajaba como enfermera y mantenía una relación con Dreisbach, quien ya había sido ordenado como religioso.

“El venía a mi casa, veíamos televisión, teníamos sexo, éramos románticos y cocinábamos la cena. Hacíamos cosas dentro de la casa, pero no salíamos a lugares públicos”, relató Engelhardt.

Los dos mantuvieron una relación, que variaba entre amistad y romance por un periodo de tiempo, durante el cual el sacerdote incluso juramentó su celibato en la catedral de Allentown. “Sentía que si tenía a Cristo como centro. Si yo tenía buenas intenciones y él tenía buenas intenciones, podríamos ver a donde llegaba todo”, declaró la dama.

Sin embargo, a un año de la juramentación la relación se estabilizó, según ella, y quince años después, salió embarazada. Explicó que, a los seis meses de embarazo, buscó apoyo y consejo de un amigo monseñor, quien le aconsejó que hablara con el obispo. A cambio el líder eclesiástico le propuso poner en adopción al infante. Supuestamente ella se negó y le requirieron firmar un acuerdo de confidencialidad prohibiendo todo contacto con el progenitor del menor.

En un comunicado, la diócesis de Allentown, donde sirvió el sacerdote, declaró que “las acciones de Robert Dreisbach entre los 1980 y los 1890 causaron un gran dolor a todos los afectados. Oramos por todos los que sufrieron como resultado de esta situación”.

Además, establecieron que ninguno de los involucrados en el caso sigue a cargo de la organización al día de hoy.

Tess Engelhardt decidió tener a su hijo, quien ya es un adulto, y solo pide que el obispo “deje a su familia en paz”.

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