Desgarradores testimonios en juicio de los desaparecidos

El juicio de Sean Kratz, uno de los acusados, ya va por su segundo día.

Cinco detectives se sentaron en el estrado en el segundo día del juicio contra uno de los acusados de participar en los asesinatos de cuatro jóvenes en Bucks County en el año 2017.

Sean Kratz, de 22 años, está acusado de tres cargos de homicidio, además de conspiración, robo, abuso de un cadáver y posesión de un arma. Se espera que testifique en su nombre a fines de esta semana, según sus abogados.

Los detectives estaban entre las 10 personas que testificaron el jueves ante familiares de las víctimas y en donde se presentaron detalles gráficos de los hechos y fotografías de las autopsias.

Kratz podría recibir la pena de muerte si se lo encuentra culpable. También se espera que el primo y presunto conspirador de Kratz, Cosmo DiNardo, asuma el estrado, dijeron los abogados. DiNardo se declaró culpable el año pasado de los asesinatos y recibió cuatro cadenas perpetuas consecutivas.

Se espera que el juicio dure hasta la próxima semana.

El miércoles, durante los argumentos de apertura, los fiscales y el equipo de defensa de Kratz presentaron dos versiones diferentes de lo que sucedió en julio de 2017 cuando las víctimas Dean Finocchiaro, de 19 años, Mark Sturgis, de 22, Tom Meo, de 21, y Jimi Taro Patrick, de 19, fueron asesinados.

Kratz y DiNardo estaban en una "misión para matar, robar y enterrar cuerpos", dijo la fiscal adjunta del distrito de Bucks County, Mary Kate Kohler, durante su argumento inicial. "Fue uno de los días más horribles en la historia de Bucks County”.

Los fiscales aseguran que Kratz y DiNardo trabajaron en conjunto durante varios días para atraer a las víctimas a la granja familiar de DiNardo con el pretexto de venderles marihuana.

Uno de los detectives que testificó el jueves dijo que rastreó las conversaciones telefónicas entre Kratz y DiNardo durante los tiempos de los asesinatos en 2017.

Las cuatro víctimas fueron asesinadas a tiros. Tres de los cuerpos de las víctimas fueron rociados con gasolina y quemados en un tostador de cerdos improvisado, según las cintas de confesión obtenidas exclusivamente por nuestra cadena hermana NBC10.

El abogado de Kratz, A. Charles Peruto Jr., describió a su cliente con un coeficiente intelectual bajo y que estaba "siendo presionado por un psicópata".

"La evidencia mostrará que los cuatro estarían muertos con o sin Sean Kratz", dijo.

Los miembros del jurado también escucharon a la madre de Tom Meo, quien relató haber llamado a la Policía cuando su hijo desapareció.

El baño de sangre comenzó el 5 de julio de 2017 cuando Jimi Taro Patrick, ex compañero de clase de DiNardo, intentó comprar cannabis a DiNardo. En cambio, le dispararon en la espalda y lo enterraron a solo 10 pies de donde murió.

Dos días después, DiNardo organizó otro acuerdo de compra de marihuana que, supuestamente, involucró a Kratz. Los primos estaban destinados a robar el dinero de Finocchiaro y tal vez incluso matarlo. No sería la primera vez que DiNardo hacía eso, le dijo a Kratz, según su confesión.

"Quería que le robara en el bosque y le disparara, y tomara su dinero", dijo Kratz en su cinta de confesión. "Simplemente no podía hacerlo".

Excepto que él disparó, dijo en la grabación en su confesión.

"[DiNardo] me dio una señal: un gesto con la mano como un arma", dijo Kratz en la grabación. "Estaba un poco indeciso. Saqué el arma. Apunté al aire, cerré los ojos y disparé".

Finocchiaro se derrumbó en el suelo. DiNardo le quitó el arma a Kratz y le disparó fatalmente. Kratz vomitó poco después del derramamiento de sangre, le dijo previamente a la Policía.

Los dos asesinatos restantes ocurrieron ese mismo día. Tom Meo y Mark Sturgis se presentaron en la granja para comprar marihuana y nunca se fueron. Los investigadores tardarían varios días horas en encontrar sus cuerpos y reconstruir lo que sucedió.

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