Acusado de borracho: médico presidencial retira candidatura

El nominado por Trump para dirigir los Asuntos de Veteranos emitió un comunicado el jueves.

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    Ronny Jackson retira su candidatura

    Esto viene luego de acusaciones de beber en el trabajo y extralimitarse al recetar medicamentos. (Publicado jueves 26 de abril de 2018)

    El nominado por el presidente Donald Trump para dirigir el Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos, el almirante y médico Ronny Jackson, retiró su candidatura este miércoles a través de un comunicado.

    “Al entrar en este proceso, esperaba recibir preguntas sobre cómo mejor cuidar a nuestros veteranos, pero no esperaba tener recibir ataques sin base y anónimos sobre mi carácter e integridad”, dijo Jackson.

    Esto viene luego de una serie de acusaciones de beber en el trabajo y extralimitarse al recetar medicamentos, entre ellos opioides, mientras la Casa Blanca defendía su "impecable" historial.

    “Las acusaciones en mi contra son completamente falsas y falsas. Si tuvieran algún mérito, no habría sido seleccionado, promovido y confiado para servir en un papel tan importante y tan importante como médico a tres presidentes en los últimos 12 años”, dijo Jackson.

    El médico presidencial aseguró una vez más estar orgulloso de su servicio al país y que siempre estará comprometido con los valientes veteranos que se ofrecen como voluntarios.

    Jackson, que ha ejercido como médico de la Casa Blanca para los tres últimos presidentes estadounidenses, estuvo bajo un creciente escrutinio del Senado, que esta semana canceló su audiencia de confirmación para ser el próximo secretario de Asuntos de Veteranos.

    La oposición demócrata en el Comité de Asuntos de Veteranos del Senado publicó este martes un informe que resume sus entrevistas con 23 personas que trabajan o trabajaron junto a Jackson, y que acusa al médico de negligencia al recetar medicamentos, de beber en el trabajo y de generar un entorno laboral hostil.

    Según el documento, los compañeros de Jackson describieron "múltiples incidentes de borrachera en el trabajo", varios de ellos durante viajes al extranjero.

    "En al menos una ocasión, no se pudo localizar al doctor Jackson cuando se le necesitaba porque estaba desmayado en su habitación de hotel. En una fiesta de despedida del Servicio Secreto, Jackson se emborrachó y destrozó un vehículo del Gobierno", indica el informe.

    La cadena televisiva CNN y el diario The New York Times han informado, además, de que durante un viaje al extranjero en 2015, Jackson se emborrachó y aporreó la puerta de la habitación de hotel de una empleada estadounidense, haciendo tanto ruido que el Servicio Secreto le advirtió que parara para no despertar al presidente.

    El informe demócrata del Senado también señala que a Jackson le llamaban en la Casa Blanca el "hombre de los caramelos" porque "proporcionaba los medicamentos que quisieran" los empleados sin rellenar documentos de receta.

    "Médicos, asistentes médicos y enfermeras han descrito un patrón de recetar Ambien (para dormir) y Provigil (para mantenerse despierto) sin fijarse en el historial de los pacientes" durante los viajes presidenciales en el avión Air Force One, apunta el informe.

    El doctor tenía "reservas privadas de sustancias controladas", "se recetaba medicamentos a sí mismo" y en una ocasión, proporcionó un "gran suministro" del analgésico opioide Percocet a un empleado de la Oficina Militar de la Casa Blanca, lo que "generó un gran pánico" entre sus ayudantes médicos, de acuerdo con el documento.

    "Jackson recetaba medicamentos cuando otros médicos no lo hacían", y otros doctores del equipo de la Casa Blanca se negaban a formar parte de esa práctica, que daba acceso fácil a drogas a "exfuncionarios de la Casa Blanca y en ocasiones a sus familiares".

    Además, los subordinados de Jackson expresaron al comité del Senado "un constante miedo de represalias", y le definieron como "explosivo", "tóxico", "volátil", "vengativo", propenso a "perder la cabeza por cosas pequeñas" y gritar a sus empleados, además de obsesionado con "avanzar en su carrera a base de pisar a otros".

    Ante la creciente polémica, Trump dijo este martes que si él fuera Jackson, se retiraría del proceso de consideración para el cargo de Veteranos porque el camino es "demasiado desagradable".

    Pero la Casa Blanca trató de defender a Jackson, al asegurar que ha superado "al menos cuatro investigaciones independientes sobre su actividad y antecedentes desde que llegó a la Casa Blanca, incluida una pesquisa del FBI que forma parte del proceso estándar para los nominados" a un puesto en el gabinete de Trump.

    "En cada una de esas investigaciones, el doctor Jackson recibió alabanzas unánimes de docenas de testigos, y no se descubrieron temas preocupantes", dijo a periodistas la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, que definió como "impecable" la reputación de Jackson.